Este niño que tiene miles de seguidores en la red, vende cosméticos y llena conciertos, no la hace en las portadas de revistas.
La revista “Vanity Fair” tuvo la brillante idea de tenerlo en su portada del mes de febrero, y fue todo un fracaso.
Fue la menos vendida en doce años. Ojalá no hayan corrido al empleado al que se le ocurrió la sugerencia porque dicen que a varias otras revistas, les ocurrió lo mismo.
Es que señores por favor, un niño o un joven, no compre revistas. Una cosa es la internet, y otra gastar dinero para comprar hojas y hojas de chismes y consejos de belleza.
Como sea esperemos que no se le cierren las puertas de este mercado a Justin y sus publicistas inventen algo para que venda lo que sea, siempre.
Por Aleca