Aquellos que han tenido la mala fortuna de padecer alguna vez en su vida la enfermedad llamada gota, entenderán lo que estaba sufriendo Alan Tacher y porque decidió operarse.
Dicen que el conductor desde hace tiempo estaba padeciendo de este mal, que para los que no sepan es la formación de cristales de ácido úrico que se incrustan en las extremidades del cuerpo como si fueran cientos de agujas, así que imagínense el dolor.
La cosa es que Tacher ya no pudo más y mejor se sometió a una cirugía para extraerle estas aberraciones metidas en el dedo de uno de sus pies, pero no se preocupen, fue algo muy sencillo que no le quitará ni un día de presentarse en el concurso sabatino “1,2,3 por México”.
Tambien Leer



